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De
aquí para allá
Algunas novelas
cuentan, y muchas veces en la vida se ve, al hijo ya
mayor, casado, también con hijos, sentado a la mesa
en el lugar que ocupaba su padre, y la nuera en el
lugar de la madre. Gente que nace y muere en la misma
casa, heredada de sus padres y trasmitida a sus
hijos. Pero por otro lado está la gente que tiene
que forzar la memoria para recordar fechas y lugares
donde ha vivido, casas, barrios y ciudades distintas,
a veces países distintos. Quizá lo que se cree más
común es la persona que habita una casa con sus
padres, luego se va, forma familia, y transcurre en
una o dos casas el resto de su vida. En realidad
¿qué es lo más común? ¿Se mudan poco o mucho de
casa los habitantes de esta tierra oriental? ¿Hace
mucho que viven en la misma casa? ¿Se traslada mucha
o poca gente de un departamento a otro para residir?
Promedialmente los
uruguayos han vivido a lo largo de toda su vida,
hasta el presente, en 3.7 viviendas. Pero toda la
vida es para unas personas tan sólo 15 años en
total, para la mitad de la población es algo más de
40 años, para bastante gente son 60 y pico o 70 y
pico de años, y para unos pocos contados con los
dedos, toda la vida son 99 años. Se puede decir que
al promediar la edad la gente promedia un poco menos
de cuatro viviendas a lo largo de lo ya vivido. Por
vivienda se entiende un concepto bastante laxo: una
casa, un apartamento, una pensión, inclusive una
pieza arrendada o prestada en casa ajena. Pero
siempre que sea el lugar donde en ese momento uno
constituye su residencia, como lugar único o
central. El lugar que uno menciona cuando se le
pregunta dónde vive. No se incluye por tanto ninguna
residencia de temporada, ya sea por vacaciones o por
trabajo, ni tampoco la existencia de segundas o
terceras casas, como las de campo, de playa o la que
alguna gente del interior tiene en Montevideo.
Si la gente no se
muda demasiado quiere decir que vive bastante tiempo
en un mismo lugar. La cuarta parte de la población
vive en el mismo lugar desde hace más de 20 años y
otra cuarta parte vive en el mismo sitio desde hace
entre 11 y 20 años. Lo cual lleva a que la mitad de
la población vive en la misma casa desde hace por lo
menos una década. Una de cada cinco personas es un
habitante reciente de su morada, es decir que vive
allí hace pocos meses, algo más de un año o
alrededor de dos.
El promedio es
haber vivido en 3.7 casas (apartamentos, pensiones;
incluyendo a la actual), y esas casas ubicadas en 1.8
localidades y en 1.6 departamentos o provincias. Lo
normal es entonces haber vivido en dos ciudades o
pueblos y en un departamento y medio (o en una
provincia y media), si por normal se entiende lo que
surge de los promedios matemáticos. Se puede decir
de esta otra manera, en redondeos bastante gruesos:
la gente en Uruguay ha vivido a lo largo de toda su
vida en cuatro casas, ubicadas en dos ciudades o
pueblos; la mitad lo hizo en un solo departamento y
la otra mitad en dos departamentos. Y casi todos
siempre en Uruguay. Es que de cada 10 personas sólo
una ha residido fuera del país alguna vez: de ellos
casi todos nacieron en Uruguay, se fueron y
volvieron; una minoría nació en el exterior y vino
al país.
La gente que
vivió fuera de Uruguay es el 10% en todo el país,
pero representa el 13% en el Gran Montevideo y sólo
el 5% en el Interior. Y aunque no hay diferencias
sustanciales por nivel socioeconómico, donde hay un
mayor porcentaje de gente que vivió fuera de
fronteras es en el nivel medio (14%).
Fuera de estos
datos, llama la atención que no aparecen otras
diferencias ni entre residentes en la metrópolis ni
en el interior, ni por los diferentes niveles
socioeconómicos. Los habitantes de Montevideo y su
Area Metropolitana, como los habitantes del interior,
presentan las mismas conductas en cuanto a la
antigüedad de vivir en la misma casa, la cantidad de
viviendas en que han vivido, la cantidad de ciudades
o pueblos y la cantidad de departamentos o
provincias. Lo mismo ocurre en cuanto al nivel
socioeconómico. La gente de nivel alto, de nivel
medio, de nivel semibajo y de nivel bajo se comporta
de igual manera: registra similares porcentajes de
antigüedad en la actual vivienda, así como también
en cuanto a las mudanzas de casa, de localidad o de
departamento.
Bueno ¿pero se
comportan igual los jóvenes que los mayores?
Conviene ver qué pasa con tres grandes tramos de
edad: los jóvenes y adultos jóvenes que van de 15 a
30 años de edad; los adultos medios, de 31 a 60
años; y los mayores, que van desde 61 años en
adelante. Como parece obvio hay fuertes diferencias
en la cantidad de años que viven en la actual casa:
el promedio de los jóvenes es de ocho años y seis
meses, el de los adultos medios de 14 años y un mes,
y el de los mayores de 22 años y 10 meses. Pero en
cuanto a la cantidad de casas en que han vivido la
diferencia es muy pequeña: los jóvenes promedian
3.1 casas contra 4.1 de los adultos medios y 4.0 de
los mayores. Consecuentemente, los promedios en
cuanto a cantidad de ciudades y de departamentos son
apenas de algún que otro decimal menores entre los
jóvenes que en el resto. No son diferencias
significativas.
Se puede resumir
en que los jóvenes en total han vivido en tres
casas, la mitad de ellos en una ciudad y la otra
mitad en dos ciudades. Los adultos medios y los
mayores han vivido en total en cuatro casas en dos
ciudades. Y todos, jóvenes, adultos medios y
mayores, promedian haber vivido en un departamento y
medio.
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