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El 9% de los uruguayos cree que Uruguay saldrá
campeón
Tres de cada cuatro personas
confían en que la celeste saldrá bien de la serie y
pasará a la siguiente fase
Pasó la
época en que la participación de Uruguay en la ronda
final de un Campeonato del Mundo se consideraba obvia
y la discusión giraba en torno al porcentaje de
probabilidades de lograr una nueva corona planetaria.
Después de dos fuertes frustraciones, la celeste pasó
la prueba en la última de las chances posibles: en el
último partido por el repechaje con el campeón de
Oceanía, en el segundo partido, con la necesidad de
ganar por dos goles de diferencia. Esa especie de
milagro estadístico se dio y ahora viene la hora de
los pronósticos: se pasa a la siguiente fase o la
barrera es la serie, como ocurrió en Alemania 1974; y
luego de pasar, hasta dónde se llega, solamente a los
octavos de finales como en México 1986 e Italia 1990,
o se sigue más adelante; entonces, hasta dónde.
Tres de
cada cuatro uruguayos creen que es seguro o al menos
probable que el primer escollo se venza. La confianza
es grande. Pero no tanto, ya que la mayoría lo ve
como probable pero no como seguro. Y hasta dónde se
llega. Una persona de cada once cree que se reeditará
el añorado logro de Maracaná al promediar el siglo
pasado, hace ya más de media centuria. Pero trepa a
la sexta parte, a una de cada seis, quienes creen
ver, o quizás más bien sueñan con ver, la camiseta
celeste en el partido final. Después de lo ocurrido
en Malasia, los uruguayos piensan en que existe la
posibilidad de salir vicecampeones, es decir, de
llegar a una final y perderla. En realidad, el
promedio matemática de las opiniones de todas las
personas de 15 años en adelante, de Montevideo y del
interior, de las ciudades y del medio del campo, es
que Uruguay puede tener impulso para llegar hasta los
cuartos de final, y ahí quedarse. En otras palabras,
llegar algo más lejos de los que se ha llegado desde
1974 a la fecha, pero menos de lo que se alcanzó
desde Suiza (1954) hasta el primer México (1970), las
dos oportunidades en que se disputaron semifinales
con resultado adverso.
Es muy
difícil determinar en estos pronósticos de los
uruguayos cuánto hay efectivamente de pronóstico, de
creencia real en alcanzar un resultado, y cuánto hay
de deseo, de esperanza. Lo que es importante es que
al interior del fútbol uruguayo, las diferentes
parcialidades grandes (peñarolenses y nacionalófilos)
opinan más o menos lo mismo. En cambio, los
simpatizantes de los diferentes cuadros chicos (o
como se dice ahora instituciones en desarrollo) son
mucho más pesimistas: solamente el 3% cree que
Uruguay saldrá campeón del mundo y totaliza el 9% los
que creen que se llega a la final; a la inversa, el
36% de los partidarios de clubes menores creen que la
celeste se queda en la serie y no clasifica.
En cuanto
al cetro mundial la real expectativa de los uruguayos
está en una tercera consagración de Argentina. De no
ser los vecinos de enfrente ni el Uruguay mismo, se
ve como campeones a Brasil o a Francia. Pero por cada
uno que se inclina por Brasil o por Francia hay seis
que lo hacen por Argentina. En cuanto a creer mucho
más en el triunfo de Argentina que de Brasil parece
claro que pesa la real valoración del fútbol de uno y
de otro, ya que en general en materia futbolística
hay más simpatías por los brasileños que por los
argentinos. Pero es muy difícil saber cuál es la
razón que los uruguayos vean con tan bajas
posibilidades a Francia, una selección a la que la
prensa especializada del mundo señala, junto con
Argentina, como las de mayor probabilidad de jugar la
final. Puede que se combine un cierto desconocimiento
de cómo está el nivel de juego de Francia, una mayor
simpatía por los países vecinos y el hecho de tener a
los franceses como rivales en la etapa inicial del
Campeonato, apenas en el segundo partido. |