La
evolución de la intención de voto al
25 de abril:
la izquierda
Oscar
A.Bottinelli - diálogo con Emiliano
Cotelo
EMILIANO COTELO - El análisis
político de hoy se centra en la interna del
Encuentro Progresista - Frente Amplio, en esta
serie de comentarios del politólogo Oscar
Bottinelli a propósito de cómo
evolucionó la intención de voto en
los últimos meses hasta llegar al propio
domingo 25. El martes pasado comenzamos esta serie
deteniéndonos en el Partido
Colorado.
OSCAR A. BOTTNELLI - Exactamente: analizamos
la competencia colorada, básicamente la
dupla Batlle - Hierro. Y ahora vamos a la interna
del Encuentro Progresista - Frente Amplio en dos
aspectos: por un lado cómo se dio la
competencia entre Vázquez y Astori, y por
otro cómo evolucionó la
intención de voto por los sectores del
Frente. Habíamos mencionado que el Encuentro
tenía dos planos de competencia: el
presidencial y el de los sectores en que
prácticamente todos competían
detrás de la candidatura de Vázquez,
y si bien Asamblea Uruguay competía solo con
Astori, también se visualizaría en
qué lugar del ranking quedaba en
relación a los demás sectores, con
independencia de la cuestión presidencial en
sí.
Veamos entonces cómo evoluciona la
intención de voto a lo largo del semestre de
campaña electoral, noviembre - abril. Si
trazamos una gráfica, prácticamente
de lejos vemos dos líneas paralelas muy
distanciadas, una en las tres cuartas partes del
pizarrón y otra en la cuarta parte
inferior.
Es decir que, en líneas generales (y
esta fue una forma de evolución
absolutamente distinta a la del Partido Colorado y
a la del Partido Nacional) en el Encuentro
Progresista - Frente Amplio la intención de
voto a Tabaré Vázquez y a Danilo
Astori estuvieron prácticamente "planchadas"
aunque, por supuesto, con oscilaciones. Las
oscilaciones en números consistieron en que
Vázquez en su momento bajo estuvo en el 70 -
72% de la intención de voto, con un
número importante de indecisos, y en su
momento más alto estuvo en el 81%
(quizá por encima de la cifra que
alcanzó en la medida en que, si bien
alcanzó el 84%, en ese 81 estaban
contemplados los indecisos).
Astori estuvo en un rango de un 15%, que fue
su nivel más bajo, y un 24%, que fue el
más alto. Por supuesto que la banda es
amplia, pero se diría que a grandes nunca
dejó de plantearse esta relación de
más o menos tres a uno, o cuatro a uno como
fue al final.
Ahora bien: ¿cómo se mueve esto
en espacios? El primer período -noviembre a
diciembre- es el lapso perfecto del tres a uno, y
empieza a aparecer (sobre todo después de la
oficialización de la doble candidatura con
la proclamación de Vázquez como
candidato del Frente Amplio y la libertad para que
Astori se presentara) la idea de que podría
existir un voto independiente, o de personas que
anteriormente habían votado a otros partidos
y podrían engrosar el voto a Astori. Esto,
como potencialidad, apareció curiosamente en
forma muy fuerte en enero y febrero. Digo
"curiosamente" porque apareció como
potencialidad pero no se traducía en
adhesiones, porque fue el momento de mayor
diferencia entre Vázquez y Astori. Hay una
curiosidad entre lo que efectivamente se
traducía en intención de voto y lo
que era una duda, indecisión o potencialidad
de voto hacia Astori desde fuera del Encuentro
Progresista - Frente Amplio.
Finalmente, marzo y abril va marcando la
consolidación de la vieja tendencia y,
después de la semana de Turismo, ya clara y
definidamente una línea levemente
decreciente de Astori y levemente creciente de
Vázquez, que lleva a esa diferencia de
cuatro a uno que se había dado en el
verano.
Así es, pues, como evolucionó
-muy establemente- la intención de voto en
la competencia presidencial.
EC - Pasamos ahora a la competencia entre
sectores.
OAB - Es una competencia muy significativa en
el Encuentro Progresista - Frente Amplio.
Recordemos que en la elección de 1994 Astori
había despuntado muy claramente en un primer
lugar: Asamblea Uruguay recogió cerca del
40% de los votos, y había superado con mucha
holgura al Partido Socialista -la 90- y a la
Vertiente Artiguista sumados. La 90 estaba
prácticamente en la mitad del voto de
Astori, la Vertiente un poco más retrasada,
y luego aparecían (más o menos en la
cuarta parte que Astori) los grupos de Rodolfo Nin
Novoa y el PDC, Democracia Avanda - 1001, el
Movimiento de Participación Popular, incluso
la Vertiente estaría de alguna manera en ese
rango. Y mucho más retrasada la Confluencia
Frenteamplista.
¿Cómo se diseña este
esquema actualmente? Tenemos primero las elecciones
del 28 de setiembre de 1997, que son estrictamente
elecciones (de afiliados, en locales partidarios),
que ya dieron un panorama diferente por cuanto
apareció en lugar destacado el Espacio 90,
con un primer lugar en torno al 30%; luego, en
aproximadamente la mitad de lo que saca la 90
aparecen más o menos igualados Asamblea
Uruguay - Vertiente - 1001 y MPP. Ahí
estamos hablando de la elección para el
Congreso del Frente Amplio; es decir que no tomamos
en cuenta a los grupos no frenteamplistas, que
obviamente no participan de la misma.
A nivel de encuestas, desde mediados de 1996
también se había producido el
despegue del Espacio 90, Asamblea Uruguay
aparecía en segundo lugar, en tercer lugar
la Vertiente, cuarto el MPP, en quinto lugar los
grupos de Nin Novoa y el PDC (pero si se les sumaba
la Confluencia Frenteamplista que luego
concretaría esta alianza, pasaban a disputar
el cuarto lugar del MPP), y en un sexto lugar la
1001. Este fue el ranking que, con pocas
variaciones (por ejemplo la 1001 despegó en
algún momento y estuvo por encima del MPP),
aunque invirtiendo los lugares de Nin Novoa - PDC -
Confa, que superaba al MPP, se mantuvo a lo largo
de todo el período en las encuestas de
intención de voto.
Lo importante es que, aunque con algunas
variantes, esto se refleja en la votación.
El Espacio 90 había aparecido muy fuerte en
el período 92-94, con la potencialidad de
ser el grupo más votado del Frente Amplio, y
luego no logra traducirlo en las urnas, no logra
consolidar ese lugar, y es desplazado muy
fuertemente por Asamblea Uruguay. De alguna manera
en 1989 había ocurrido lo mismo que en el
94, una oportunidad desaprovechada de la 90, lo que
dejaba siempre la interrogante sobre si ese
liderazgo del Espacio 90 en las encuestas se
podía traducir en votos o no. Esto
finalmente ocurrió: la 90 logró un
liderazgo que tenía en las encuestas de
intención de voto en el caso de una
elección general con voto obligatorio, lo
tradujo en elecciones internas de afiliados, y lo
repitió en estas primarias del 25 de abril
con absoluta comodidad, ya que está en
alrededor de un 30% de los votos, frente a un 17 a
18% del segundo, que es Asamblea Uruguay, es decir
con un escalón muy grande.
Aparece una incógnita que es lo que
cambia un poco el ranking que hoy veníamos
diciendo, que es la muy fuerte participación
del MPP, al que está aliado el Movimiento 26
de Marzo. Da la impresión de que hay dos
hechos simultáneos que potencian esto: por
un lado, los sectores más radicales del MPP
o de la Corriente de Izquierda, que habían
sido centro de grandes polémicas dentro del
Frente Amplio (como el senador Helios Sarthou y el
ex presidente de la Junta Departamental de
Montevideo, edil Jorge Zabalza) quedan fuera del
MPP, lo cual le quita esa arista más
conflictiva que tenía hacia un electorado
más moderado. Y, segundo, la
personalización y potenciación de la
figura del diputado José Mujica, una figura
que fue creciendo en imagen, que resultó muy
atractivo para los medios de comunicación,
que concitó grandes niveles de audiencia, y
sin duda esta personalización del MPP le dio
ese gran salto en el que prácticamente, si
no duplica, al menos aumenta más de una vez
y media la potencialidad que aparecía en
forma constante en las encuestas de
intención de voto.
La Alianza Progresista, es decir el grupo de
Nin Novoa, el PDC y Confluencia Frenteamplista
(este último es un grupo conformado en gran
medida por ex comunistas como Tabaré
González, León Lev, Víctor
Rossi) queda en el mismo nivel o un poco por encima
que la 1001, en un rango en torno al 9% de los
votos. Es decir que no hubo grandes sorpresas,
tampoco las hubo en los grupos chicos, menores o
nacientes, ya que ninguno despegó por encima
del 2%. Hay algunos resultados departamentales como
la altísima votación del diputado por
Maldonado Darío Pérez, que se
presentó en forma independiente, fuera de
los grandes grupos, y aparentemente recoge
(todavía no hay cifras definitivas) por
encima del 40% en el voto de hojas nacionales, y
seguramente igual o por encima del 50% en el voto
departamental. También una votación
muy fuerte de Julio Mattos, que también se
presenta fuera de los grandes grupos nacionales en
el departamento de Florida, aunque con un resultado
que es proporcionalmente la mitad de la de
Darío Pérez.
Es interesante que en gran medida se haya
mantenido este ranking, con la excepción que
mencionábamos del MPP, cuando el Encuentro
Progresista - Frente Amplio llega a la
elección de abril con cerca del 18 al 20% de
gente indecisa. Eso puede querer decir varias cosas
que debemos analizar en profundidad más
adelante, con más datos a la vista, con
encuestas y escrutinios. Una puede ser que esos
indecisos se hayan retraído masivamente y
hayan quedado en sus casas porque el voto era
voluntario. La segunda hipótesis es que su
participación se haya distribuido
proporcionalmente entre los distintos grupos, es
decir que no hayan variado el ranking porque si
-por ejemplo- el Espacio 90 tenía el 30%, el
30% se haya inclinado para allí. La
única diferencia es que los indecisos que
fueron a votar tuvieron mayor incidencia en el
crecimiento del MPP y de Mujica, que lo dejan en
tercero o cuarto lugar junto a la Vertiente,
según cifras que habrá que esperar al
escrutinio para confirmar.
Esto marca claramente todo un posicionamiento
de figuras: no olvidemos además que cada
lista tuvo un referente. Después de la
figura estelar de Tabaré Vázquez, que
consagra su liderazgo indiscutido, en la
competencia sectorial y en un orden de figuras
aparecen Reinaldo Gargano como exponente y
referente del Espacio 90, luego Danilo Astori, y
más atrás prácticamente
igualadas la figura del intendente Mariano Arana
-que lideró a la Vertiente Artiguista, fue
su referente- y José Mujica. Detrás
aparecerían Nin Novoa y Marina Arismendi
prácticamente en un mismo nivel.
Así ha evolucionado la
intención de voto en la izquierda, en el
Encuentro Progresista -Frente Amplio y a nivel de
sectores, con esta fuerte coincidencia entre unas
encuestas que dejaban un 20% de indecisos y la
votación.
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