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Una forma de mirar el escenario actual:
pronosticar el próximo presidente
Entrevista
con el
politólogo Oscar A. Bottinelli.
EMILIANO COTELO:
El próximo miércoles se cumplen dos años de las últimas
elecciones nacionales y se está exactamente a tres años de las
próximas, porque en el año 2004 esas elecciones caen en la
misma fecha: un 31 de octubre. Un año antes, para la primavera
de 2003, comenzará la campaña electoral, lo que significa que
estamos exactamente en la mitad del período.
Al respecto el politólogo Oscar A. Bottinelli, director de
Factum, nos propone analizar el tema, pero como una manera
distinta de ver el presente: "Una forma de mirar el escenario
actual: pronosticar el próximo presidente".
***
EC - ¿Qué es un estudio de este tipo?, ¿para qué hacerlo?
OSCAR A. BOTTINELLI:
En primer lugar sirve para indagar qué percepciones, qué
imaginario tiene la gente de cómo se va a desarrollar el
proceso político de aquí a dos, tres años. Esto sirve por un
lado porque cuando alguien toma una decisión, cuando alguien
puede ser afectado por el futuro del país en sus actividades,
ni hablar los inversores, los que califican el riesgo del
país, percibir qué va a pasar con el próximo gobierno es un
tema fundamental, porque las políticas pueden tener
continuidad o pueden tener cambios. Pero también es una forma
de ver el presente, porque de alguna manera cuando uno se
imagina qué va a pasar dentro de dos o tres años es porque ya
está viendo el presente de determinada manera y a partir de
ese presente si determinados aspectos se acentúan, se
debilitan o cambian. El presente no es una realidad, una
fotografía totalmente distinta a la que puede haber dos años
después.
EC - Repetimos que lo que se indaga es quién cree la gente que
será el próximo presidente.
OAB - No tiene nada que ver con intención de voto, es
fundamental tener claro esto. Se trata de indagar quién cree
la gente que va a ser el próximo presidente, es una percepción
de qué va a ocurrir.
EC - ¿Cuándo y cómo se hizo la encuesta?
OAB - La encuesta es de setiembre de 2001 y es representativa
de todo el país, tanto urbano como rural, es decir que
representa al 100% del electorado.
EC - Vamos a los números. A propósito de quién cree la gente
será el próximo presidente los resultados son:
Tabaré Vázquez 39%
Julio María Sanguinetti 11%
Luis Alberto Lacalle 5%
Luis Hierro López 3%
Jorge Larrañaga 1%
Juan Andrés Ramírez 1%
Danilo Astori 1%
Otros blancos 1%
Otros colorados 1%
Sin opinión 37%
OAB - Vamos a ver un resumen y algunos complementos de los
datos. En primer lugar el 39% cree que el próximo presidente
será Tabaré Vázquez; el 37% no sabe y el 24% cree que será un
dirigente blanco o más bien un dirigente colorado. Si tomamos
21 personas vamos a encontrar que ocho creen que el próximo
presidente será Tabaré Vázquez, ocho dicen que no saben y
cinco creen que va a ser un blanco o un colorado, claramente
que no va a ser Tabaré Vázquez.
Datos complementarios: de cada 10 frenteamplistas seis creen
que el próximo presidente será Tabaré Vázquez. Uno cree que
será colorado o quizás blanco -fundamentalmente que va a ser
colorado- y tres no saben: están decididos a votar a Tabaré
Vázquez pero no tienen la percepción segura de que resulte
ganador.
EC - ¿Cuál es el pronóstico entre los colorados?
OAB - Entre los colorados el 36% cree que el gobierno seguirá
en manos coloradas y en general tiende a pensar que presidente
colorado será el tercer período de Julio María Sanguinetti. Un
28% que el presidente será Tabaré Vázquez. Otro 5% que será un
blanco -prácticamente todos creen que será el segundo mandato
de Luis Alberto Lacalle- y otro 30% no sabe. Se puede decir,
en grandes líneas, que de cada 10 colorados cuatro creen que
seguirá habiendo un presidente colorado, tres no saben y tres
creen que el presidente será Tabaré Vázquez.
EC - Veamos qué pronostican los ciudadanos blancos.
OAB - Los blancos se reparten un poco más: el 28% cree que su
partido recuperará la Presidencia de la República y
básicamente cree que lo hace de la mano de Luis Alberto
Lacalle. Ell 24% cree que el próximo presidente será Tabaré
Vázquez. Otro 17% cree que el presidente será colorado y
básicamente que será Julio María Sanguinetti. Finalmente, el
31% no sabe. Se puede decir que de 10 blancos tres creen que
gana su partido, tres no saben, un poco menos creen que puede
ser colorado y dos creen que será Tabaré Vázquez.
EC - En resumen, hay una cierta independencia de criterio
entre lo que se vota y lo que se cree.
OAB - Sí. Por un lado, hay una cierta independencia: es muy
claro en el caso de que seis de cada 10 votantes de Tabaré
Vázquez -que es el que aparece más nítidamente despegado-
creen que él va a será el próximo presidente, uno que cree que
no, que va a ser blanco o colorado, y tres que no saben. Esto
está marcando que por un lado hay gente que piensa que lo que
vota va a ganar y por otro hay gente que considera que lo que
va a resultar no necesariamente será lo que va a votar.
***
EC - Seguimos con otros datos complementarios.
OAB - Vamos a algunas visiones. La primera es que no hay una
percepción de que las elecciones estén claramente definidas
para un candidato o para otro. Máxime cuando hay un problema
de desnivel en los bloques: de un lado está el Encuentro
Progresista-Frente Amplio, cuyo candidato es indiscutido,
incluso llama la atención que haya gente que mencione a Danilo
Astori. Puede tener muchas adhesiones esta candidatura, su
sector puede votar bien, mal o regular, pero es notorio que ha
dicho que no está compitiendo por la candidatura presidencial.
El EP-FA tiene un candidato único, nítido, que es Tabaré
Vázquez. Pero del otro lado hay dos partidos compitiendo: el
Partido Colorado y el Partido Nacional. Ambos tienen una
situación complicada porque no es claro quién será el
candidato. Sin duda los dos ex presidentes de la República
prevalecen aunque no es del todo claro que vayan a ser los
candidatos. No aparecen figuras con una fuerza inequívoca para
decir que viene un movimiento arrollador, si bien hay algunas
figuras con cierta gravitación hay otras que no han sido
lanzadas. Hay un panorama incierto y desigual. De un lado
incógnitas y del otro un candidato inequívoco.
Segundo, la gente sigue percibiendo la existencia de cuatro
grandes líderes políticos, con sus defectos y sus virtudes,
con sus apoyos y reticencias. Es decir, ve al presidente
Batlle y a los tres grandes candidatos: Tabaré Vázquez y los
dos ex presidentes de la República, Julio María Sanguinetti y
Luis Alberto Lacalle. Recuerdo que una encuesta que hicimos y
divulgamos por El Espectador en seguida de las elecciones, en
diciembre de 1999, nos daba que la gente creía, que los tres
candidatos de 2004 iban a ser Tabaré Vázquez, Julio María
Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle. De alguna manera ese
panorama sigue estando en la cabeza de la gente.
EC - Fuera de esos nombres ¿cuáles podríamos destacar?
OAB - Los que aparecen son aquellos que aparecen mejor en la
intención de voto, pero muy por debajo de ésta. Tal el caso de
Luis Hierro López, vicepresidente de la República, quien es el
segundo en la intención de voto del Partido Colorado. En el
Partido Nacional, Jorge Larrañaga y Juan Andrés Ramírez son
las dos figuras -sobre todo el primero- que aparecen con una
intención de voto significativa.
Pero a pesar de esto que hablamos, del juego
Vázquez-Sanguinetti-Lacalle, no aparece un liderazgo de
Sanguinetti en cuanto a posibilidades presidenciales tan
inequívoco como el que había en el año 1992, dos años de las
elecciones: se lo veía avasallante dentro del Partido
Colorado.
Menos nítido es el liderazgo de Luis Alberto Lacalle, que
tiene una intención de voto de muy cerca de la mitad de su
partido, pero la gente no lo está viendo ni a él ni a su
partido con fuertes probabilidades presidenciales. Hay un
doble problema que tiene que ver con la candidatura y con el
partido.
Tanto Luis Hierro López como Jorge Larrañaga aparecen con
probabilidades presidenciales, con porcentajes bajos,
marginales, muy bajos con relación a la intención de voto.
Otro aspecto es que no aparecen -lo hacen prácticamente con
decimales- otras figuras que tienen muy alta imagen, de las
que la gente tiene muy buena opinión, pero que tienen una baja
intención de voto. Es el caso del ministro del Interior,
Guillermo Stirling y del ministro de Industria, Energía y
Minería, Sergio Abreu. En estos casos son sobre todo los
círculos políticos los que manejan la posibilidad de las
candidaturas presidenciales y no la opinión pública. No ha
habido lanzamiento de candidatura, por lo tanto es natural que
no estén en el imaginario de la gente, y mucho menos viéndolos
ya como el próximo presidente.
EC - ¿Qué conclusiones sacamos?
OAB - Primero, la opinión pública ve un escenario abierto en
la disputa presidencial en el que las candidaturas no están
cerradas ni están cerrados los resultados. Segundo, en ese
escenario abierto ve tantas probabilidades de que Tabaré
Vázquez gane como de que no gane; no es exactamente 50% y 50%,
pero hay dos probabilidades más o menos equilibradas. Tercero,
la otra parte del escenario, la que se enfrenta a Tabaré
Vázquez, es extremadamente abierta, dependerá mucho de la
voluntad por un lado y de las probabilidades de postulación
por otro de Julio María Sanguinetti. Dependerá mucho de la
voluntad y de las probabilidades de postulación de Luis
Alberto Lacalle y dependerá de la consolidación de figuras con
intención de voto significativa como Luis Hierro López, Jorge
Larrañaga, y en menor grado Juan Andrés Ramírez. También
dependerá del lanzamiento de nuevas figuras y del impacto que
las mismas puedan generar sobre la opinión pública.
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