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La otra competencia frenteamplista:
la disputa interna de los sectores políticos
Oscar A. Bottinelli.
EMILIANO COTELO:
Dentro de poco estaremos en el comienzo del período
preelectoral, en esos 12 meses anteriores a la primera de las
tres elecciones que conducen a un nuevo gobierno y un nuevo
Parlamento. Por esa razón venimos realizando un miniciclo de
análisis del cuadro político-electoral basado en la Encuesta
Nacional Factum, que dirige el politólogo Oscar A. Bottinelli.
En este tercer capítulo del ciclo el tema es: “La otra
competencia frenteamplista: la disputa interna de los sectores
políticos”. Por un lado está la disputa presidencial.
OSCAR A. BOTTINELLI:
Primero está la disputa externa, que es la que vimos el
viernes pasado; el Encuentro Progresista - Frente Amplio
(EP-FA) está en el 49% y llega al 50% sumando el aporte del
Nuevo Espacio de Michelini.
A su vez teóricamente hay una disputa presidencial, y se
pregunta “¿A quién votaría usted para presidente?”. Hay que
aclarar que en verdad esto no entra en las encuestas de
intención de voto, pero sirve para ver cómo está la
popularidad de Tabaré Vázquez dentro del Frente, porque en
realidad es el candidato único ya decidido, ya natural; por lo
tanto no es un dato para saber cuál sería el candidato.
La disputa real que hay dentro del FA y del EP tiene que ver
con los sectores políticos. Vamos a ver cómo está esa disputa
entre sectores o agrupamientos que son más o menos estables
desde las elecciones a hoy. Aquí agregamos una variante: hasta
el viernes pasado vinimos dando datos de la encuesta cerrada
en marzo: y estos ya son de la encuesta de abril.
EC - Vemos el ranking, entonces.
OAB - El Espacio 90 (socialistas y aliados), 22%;
la 609 (MPP) y el 26 de Marzo, si bien en la elección interna
del Frente votaron separados, sumamos los datos de ambos, 20%;
la 77, Vertiente Artiguista, 12%;
2121, Asamblea Uruguay, 11%;
1001, Democracia Avanzada (comunistas y aliados), 6%;
738, Alianza Progresista, Nin Novoa, Confluencia
Frenteamplista, democratacristianos, 3%;
otros, básicamente la Liga Federal Frenteamplista que encabeza
el diputado por Maldonado Darío Pérez, y la Unión
Frenteamplista, con el PVP, el diputado por Maldonado Enrique
Pérez Morad, 1%;
indefinidos 25%, que se dividen en dos categorías: los
propiamente indecisos dentro del EP-FA, el individuo cuya
decisión de voto es bastante fuerte pero dice que está
indeciso, 19%; y un 6% que, más que indeciso, es lejano: es
una persona que apenas manifiesta una inclinación de voto, una
orientación muy primaria por votar al EP-FA y no tiene ni
pensado ni visto nada hacia adentro. Si este voto se confirma
va a tener que canalizarlo hacia algún grupo, pero son dos
tipos mentales distintos: uno es el que ya está adentro pero
no ha optado, y otro es el que recién está orientando el voto
hacia Tabaré Vázquez o hacia el EP-FA y no pasa de ese
escalón.
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EC - ¿Cómo han evolucionado estas preferencias dentro del
Frente?
OAB - Primero vamos a ver las cifras para después hacer una
aclaración de cómo leerlas, cómo interpretarlas.
En el caso de la 90 se movió, de abril a abril, en esos 13
meses que van de punta a punta, entre 19% y 22%.
La 609, MPP, es una de las que tuvo una mayor variación: de
15% a 24%.
La Vertiente Artiguista se movió entre 11% y 19%. Arrancó el
año pasado en un nivel cercano a 19%, desde mediados del año
pasado tiene un proceso de reducción de su porcentaje y se ha
movido entre 11% y 14%.
En el MPP fue al revés: estuvo en torno a 15%-16% y en junio
ya saltó al nivel en que se ha movido hasta ahora, entre 19% y
24%.
Asamblea Uruguay se ha movido entre 9% y 14%.
La 1001 estuvo muy estable entre 6% y 7%.
La 738 estuvo entre 3% y 7%.
Los Otros han estado en torno a 1, a veces un poco por debajo.
Los indefinidos se han movido del 20% al 25%.
Yo decía que hay que tener cuidado con los porcentajes. En
abril del año pasado el EP-FA estaba en el 43% de la intención
de voto de todo el país y ahora está en 49%. Los porcentajes
que recién mencionamos son dentro del EP; si alguien tiene el
20%, por ejemplo, cuando tenía el 43%, aquel 20% era menos
cantidad de votos que el 20% de hoy, sobre el 49%. Es decir
que el mismo porcentaje de un año atrás a hoy son más votos,
por lo tanto algunas de las caídas no lo son tanto en términos
absolutos.
Asamblea Uruguay, por ejemplo, que en abril del año pasado
estaba en 12% y hoy está en 11%, en términos de votos está hoy
por encima que hace un año y un poquitito por debajo del tope
que tuvo a mediados de año.
La Vertiente sí está por debajo y el MPP está claramente por
encima, mientras que los socialistas están en el tope de la
banda que han tenido durante el año, 22%, y este 22% de un FA
que tiene 49% es mucho más que el del FA que tenía un 43%; hay
un crecimiento neto.
La 1001, que ahora tiene 6% y antes tenía 7%, en realidad está
estable: no ha caído en términos de votos, porque el FA subió.
La 738 ha oscilado mucho, del 3% al 7%, y obviamente este 3%
es muchísimo menos en votos que aquel 7%; es un sector muy
fluctuante.
Los Otros también fluctúan mucho, puede haber incluso razones
estadísticas.
Los indefinidos son los más fluctuantes siempre en todos los
partidos y en todos los períodos.
EC - Esta es una encuesta de intención de voto. No es lo
mismo, no se puede comparar con las elecciones de afiliados
que hizo el FA el 28 de mayo.
OAB – No, y justamente este es un tema muy importante. En un
mal uso del término, también se llama elecciones internas a
las elecciones nacionales de las cuales surgen una candidatura
única por partido y las candidaturas a intendente para las
elecciones municipales del año siguiente (primera etapa del
ciclo electoral, que en esta oportunidad se cumplirá en abril
o en junio; se sabrá cuando se termine de aprobar la ley
actualmente en discusión).
El término “elecciones internas” se usa en referencia a dos
cosas distintas. Una de ellas fue la elección verdaderamente
interna, en la que votaron sólo los afiliados al EP-FA el 28
de mayo del año pasado. En esa elección salieron en primer
lugar el MPP y los socialistas, bastante próximos pero con una
ventaja para el MPP. Esto fue manejado como un cambio en la
correlación de fuerzas en el FA, que fue y sigue siendo muy
agitado hasta hoy. Obviamente, al que gana le gusta marcarlo,
a algunos otros que no ganaron ni perdieron les gusta sobre
todo enfocar las baterías contra el que perdió, y desde afuera
del EP-FA se ha insistido en manejar esto del MPP como primera
fuerza con una finalidad muy clara: el MPP es un sector más
radical, más lejano del centro, y entonces se trata de que el
FA aparezca como más radicalizado.
En realidad esa elección del 28 de mayo, en la que votaron
algo más de 200 mil personas, no es una muestra del millón de
personas que hoy votarían al EP-FA en una elección nacional.
Esa quinta parte tiene un componente distinto: es un sector
mucho más comprometido, mucho más militante, mucho más
ideologizado, por lo tanto su comportamiento electoral es muy
diferente del voto de opinión de ese millón que estaría
votando en las elecciones nacionales.
Por lo tanto esos datos no son comparables. Sí es interesante
un dato: cuando se produce la elección de mayo, el MPP, en ese
sector más reducido de los afiliados, vota por encima de la 90
y aparece como primera fuerza, mientras que en las encuestas
de opinión pública estaba tercero, detrás de la 90 y de la
Vertiente. La percepción que tenemos es que esa elección y su
resultado generaron un gran impacto sobre la opinión pública
porque a partir de ahí se empiezan a mover los números
internos, salta el MPP, pasa rápidamente al primer lugar, lo
mantiene hasta noviembre, luego empata con la 90 en los meses
siguientes y recién ahora, en el último tiempo, cae a un
segundo lugar, pero muy parejo con el Espacio 90, socialistas
y aliados. Además se produce ahí la caída de la Vertiente;
puede ser que el MPP le haya quitado votos a la Vertiente,
puede ser que haya todo un proceso diferente de traslado del
voto, que unos se trasladan a indecisos y éstos al MPP o cosa
por el estilo. Lo cierto es que no hay que comparar, para
nada, ese voto de los afiliados con la encuesta de intención
de voto que refiere a otro escenario, cinco veces más grande,
lo que quiere decir que es un electorado completamente
diferente.
EC - ¿Alguna otra consideración?
OAB - En líneas generales vemos que la 90, la 1001 y los
sectores chicos (el conjunto que denominamos “Otros”) han
mantenido una relativa estabilidad, se mueven en franjas
bastante estables de porcentajes y de votos. En cambio ha sido
fuerte la variación del MPP, muy fuerte la variación de la
Vertiente y muy fuerte la variación del grupo de la 738, de la
Alianza Progresista que, entre otros problemas, tiene
dificultades de visualización como grupo política. La
Confluencia Frenteamplista es muy conocida en los niveles
militantes, pero no tiene esa presencia tan clara en los
niveles máximos de opinión pública, Nin aparece como una
figura de todo el EP-FA, no tan claramente como un líder de
sector, hay una especie de “marca de fábrica”, de
presentación, que es muy difusa para la opinión pública. Y
Asamblea Uruguay ha tenido variantes, pero ha sido quizás un
poco más intermedia entre los estables y los altamente
variables.
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EC - El viernes que viene ponemos el foco en el Partido
Nacional.
OAB - Exacto. El cuarto capítulo es: “Partido Nacional: una
competencia interna por la candidatura presidencial y por el
liderazgo partidario”.
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